He de reconocer, que al principio de curso, tenía una concepción equivocada de lo que iba a ser Habla Escénica. Comenzamos el curso grabándonos hablando sobre la guía, para posteriormente, realizar un auto-análisis de nuestra propia forma general de hablar. Posteriormente, realizamos una segunda grabación leyendo textos que Antonio Varona nos facilitaba. Es necesario ir realizando grabaciones continuamente para poder auto-evaluarnos, pues para mi, han sido muy reveladores dichos vídeos. Conforme íbamos recibiendo materia para trabajar nuestra fonética y articulación personales, realizábamos una serie de praxias, conociendo todos los tipos de fonética y fonología, además de los articuladores y la clasificación articulatoria de los sonidos del habla. Por supuesto la diferencia de Habla Escénica y Habla Cotidiana, forma parte de la materia aprendida durante este curso, además de la musculatura facial que interviene en la articulación.
Otra parte importante de esta asignatura, aunque todas las partes son importantes, es la parte relacionada con el trabajo, sus fases, su organización, su forma y manera de realización, es decir, el trabajo tiene que organizarse, repartirse y hacerse de forma que, realmente, surja efecto, sino es tiempo y trabajo tirado a la basura. No pueden competir dos horas a la semana hablando castellano neutro, con toda una vida, y más aún con los acentos respectivos de cada persona, esta frase no es textual, pero ha sido dicha por Antonio Varona, y no es peloteo, pero es cierto, cualquiera que intente hablar el castellano neutro, podrá comprobar que de un día para otro no hay cambios, o por lo menos no cómodos. El proceso para conseguir hablar el castellano neutro es duro, da vergüenza, pues no es tu forma habitual de hablar, e incluso evitas ciertas palabras o las cambias por otras, solo por no pasar el mal rato de hacer ver a la gente que te escucha que tus elisiones de -s son monstruosas. Pero puedo demostrar, porque lo he vivido en mis carnes, o en mis articuladores, como mi acento murciano, gandul y poco articulado me dificulta en mi objetivo, que es hablar un castellano neutro perfecto. Así mismo, puedo decir también, que si se trabaja diariamente y se ven vídeos de uno mismo hablando, se aprende mucho, quizá por la vergüenza que da ver, lo basta que es una, porque en el primer vídeo en el que me vi, creí ver a una maruja cotilleando, más que a una persona hablando seriamente de la guía, que aunque no lo pareciera, ese era mi objetivo. Por lo tanto el camino para conseguirlo, es hablar el castellano neutro en todos los aspectos de la vida, en clase, en casa, en la calle, pues de esa manera la balanza se ira equilibrando y se podrá conseguir el objetivo deseado.
Este segundo cuatrimestre ha ido más relacionado con la práctica teatral. La realización de textos conformados de palabras difíciles para uno mismo, para una posterior exposición de improvisaciones con textos entremezclados con palabras de unos y otros componentes de los grupos para hacer las improvisaciones, es un ejercicio practicado en este cuatrimestre. Es importante la ayuda entre nosotros, pues si entre compañeros que nos vemos diariamente y estamos unidos en un mismo objetivo, no nos ayudamos, no nos va a ayudar nadie, pues yo he pedido ayuda a personas fuera del ámbito académico y se han olvidado y no me han ayudado. Con este ejercicio, no solo hemos superado nuestros problemas con esas palabras difíciles, sino que hemos practicado el compañerismo y hemos salido de dificultades juntos. Muy buen ejercicio. Finalmente, hemos realizado una grabación de nuestra improvisación, grabación que fué grabada mil veces hasta conseguir una mediocre grabación, todo sea dicho, pero por lo menos, ahora podemos decir que esas palabrejas ya no son nuestras enemigas. También es bueno aprender de uno mismo observándose u oyéndose desde las grabaciones y corregir los errores.
He de reconocer que he tenido ciertas dificultades este segundo cuatrimestre, se me han juntado muchas cosas a la vez, trabajo, estudios, y ciertos problemas familiares, que no solo me impedían funcionar como es debido, sino que ni siquiera me permitían simplemente funcionar, de hecho he faltado mucho a muchas clases y de varias asignaturas y de hecho me he tenido que dejar una asignatura, pero espero que este problema se solucione pronto, pues el año que viene no quiero vivir esta misma situación, de hecho agradezco mucho que no se me haya tomado en cuenta las faltas como falta de responsabilidad o falta de interés y desgana, pues es todo lo contrario, es en clase cuando me evado de todo lo demás y debería ser al revés, pero es que estoy muy agradecida e ilusionada de poder estar estudiando lo que estoy estudiando.
Otro ejercicio, ha sido, durante todo el curso, aprender una serie de ejercicios prácticos de calentamiento. De manera que nuestro cuerpo y articuladores estuvieran activos y despiertos para trabajar. Hay que estar siempre en acción. En ocasiones, no se que ejercicios realizar para calentar, conocemos muchos, y lo importante en realidad no es realizarlos tontamente, sino observar mi cuerpo y averiguar realmente que ejercicios necesito hoy, que parte del cuerpo me está pidiendo ayuda hoy, que me duele hoy, ¿he dormido bien? o ¿mi espalda esta faltal porque mi colchón es más viejo que yo? ¿necesito destensar el cuello? o ¿tengo los músculos endormecidos? y por supuesto la concentración, ¿estoy concentrada? o ¿debo realizar algún ejercicio para aumentar mi concentración? Todo esto es muy difícil de saber el primer día, pero como en todo, si diariamente se trabaja o se practican una serie de actividades, praxias, memorizaciones... pues uno va aprendiendo a conocer su cuerpo y su mente y se reconocen más rápidamente las partes del cuerpo que están peor. Pero este calentamiento no es solo para Habla Escénica, también se usa en interpretación, técnica vocal, danza... en casi todo lo que voy a trabajar a lo largo de mis estudios académicos, y posteriormente en mi profesión, ya sea actriz, o sea profesora o sea lo que sea que tenga suerte que pueda ser.
No hay que decir que en este curso no he conseguido hablar a la perfección el castellano neutro, pero por lo menos, he recibido correcciones de Antonio Varona diciéndome ciertos fallos, pero sin embargo apreciando que tengo una buena articulación y eso, para mi, es bueno, pues mi meta a lo largo de este curso era corregir mi articulación, que como murciana que soy era muy débil, pues los murcianos somos "gandules" hablando... no articulamos nada. Sin embargo, las otras correcciones negativas eran que me falta dinamismo, energía. Yo creo que si sigo practicando, el año que viene por estas fechas ese error desaparecerá y estaré más cerca del castellano neutro perfecto, como el que habla Antonio Varona. Aunque no quiero hacer como el cuento de la lechera.
También hay que hablar de la fuerza, volumen, el tono, el acento, la sílaba, los tonemas y las pausas. Estas, son características del texto. Si se usan correctamente, podremos llegar a leer como los narradores, de manera que digamos las frases con sentido, respetemos las pausas, y los tonemas, que también afectan al sentido, pues no es lo mismo preguntar, que afirmar, ni es lo mismo dudar que afirmar o concluir.
Si hacemos una suma de lo que hemos aprendido durante este curso, puedo decir sin equivocarme, que este verano, cualquiera que nos oiga leer o recitar una poesía, un libro o un texto informativo, pensará: "que bien lee esta chica, o que bien recita, todo tiene sentido y se entiende perfectamente". Aunque no sólo se puede quedar en esta simple anécdota, lo importante es seguir evolucionando y no perder nada de lo que hemos aprendido, seguir explorando esa actitud tan complicada, que es la disciplina, y usarla para seguir creciendo.
Hablar correctamente no solo es sinónimo de saber hablar o saber leer sino de cultura.
De manera que me despido de este curso, pero nos volveremos todos a ver el año que viene.
¡Hasta Pronto!
